Cálculos renales: síntomas, diagnóstico y tratamiento en Córdoba
Los cálculos renales (litiasis renal) son masas sólidas formadas por cristales en el riñón o las vías urinarias. Afectan al 10 % de la población y su incidencia aumenta en climas cálidos como el de Córdoba. La mayoría se eliminan solas, pero algunas requieren intervención urgente.
¿Qué son los cálculos renales?
Los cálculos renales se forman cuando la orina contiene más cristalizables (calcio, oxalato, ácido úrico, fosfato) de los que los inhibidores naturales pueden mantener disueltos. Se pueden formar en el riñón (nefrolitiasis), el uréter (ureterolitiasis) o la vejiga (cistolitiasis).
En Córdoba, la deshidratación por calor es un factor de riesgo importante, ya que la orina concentrada favorece la cristalización.
Factores de riesgo
- Hidratación insuficiente: orina concentrada.
- Dieta: alto consumo de sodio, proteínas animales y oxalatos (espinaca, chocolate, té mate).
- Obesidad y síndrome metabólico.
- Antecedentes familiares: predisposición genética.
- Alteraciones metabólicas: hiperparatiroidismo, gota, infecciones urinarias recurrentes.
- Medicamentos: diuréticos tiazídicos, antiácidos con calcio, topiramato.
¿Cómo se manifiestan? Síntomas principales
- Cólico nefrítico: dolor súbito e intenso en el flanco o lumbar que puede irradiar hacia el abdomen, los genitales o el muslo interno. Es uno de los dolores más intensos que existen.
- Hematuria: sangre visible o microscópica en la orina.
- Náuseas y vómitos.
- Micciones frecuentes y urgentes, especialmente si el cálculo está cerca de la vejiga.
- Ardor o dolor al orinar.
- Fiebre y escalofríos: indican infección asociada, lo cual es una urgencia.
⚠️ El cólico nefrítico con fiebre es una urgencia urológica
- Fiebre alta (>38 °C) con dolor de riñón.
- Imposibilidad de orinar o retención.
- Vómitos persistentes que impiden hidratarse.
- Dolor incontrolable con analgésicos comunes.
- Paciente con un solo riñón funcional.
En cualquiera de estos casos, acudí a una guardia de urgencias inmediatamente.
¿Cómo se diagnostica?
- Tomografía computada sin contraste (TAC): es el gold standard. Detecta cálculos de cualquier composición, tamaño y ubicación exacta.
- Ecografía renal y vesical: primera línea en embarazadas y cuando se quiere evitar radiación. Detecta bien cálculos renales pero no siempre los ureterales.
- Radiografía simple de abdomen: útil solo para cálculos de calcio radiopacos.
- Análisis de orina: detecta sangre, cristales, infección y pH alterado.Análisis de sangre: función renal (creatinina, urea), calcio, ácido úrico, sodio y potasio.
¿Cómo se tratan?
El tratamiento depende del tamaño, ubicación, composición y sintomatología del cálculo:
Tratamiento expectante (cálculos pequeños)
Cálculos menores a 5 mm tienen alta probabilidad de eliminación espontánea. Incluye:
- Hidratación abundante (2–3 litros de agua por día).
- Analgésicos de primera línea (AINES).
- Alfabloqueantes (tamsulosina) para facilitar la expulsión.
- Control con ecografía o TAC de seguimiento.
Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC)
Indicada para cálculos renales de hasta 2 cm y ureterales proximales de hasta 1 cm. Consiste en generar ondas de choque desde fuera del cuerpo que fragmentan el cálculo para que los trozos se eliminen con la orina. Es ambulatoria y no requiere incisiones.
Ureterorenoscopia láser (RIRS / URS)
Endoscopia que accede a la uretra, vejiga y uréter para llegar al cálculo y fragmentarlo con láser holmium. Es el tratamiento de elección para cálculos ureterales de cualquier tamaño y para algunos renales. Es mínimamente invasiva y tiene alta tasa de éxito.
Nefrolitotomía percutánea (PCNL)
Para cálculos renales grandes (>2 cm), coraliformes (en herradura) o cuando otros métodos fallan. Se realiza una pequeña incisión en la espalda para acceder directamente al riñón y extraer o fragmentar el cálculo.
Cirugía abierta
Reservada para casos muy complejos o cuando no hay equipamiento para técnicas mínimamente invasivas. Actualmente es poco frecuente.
Prevención de recurrencia
El 50 % de los pacientes que tienen un cálculo renal tendrán otro en los próximos 10 años. La prevención es clave:
- Hidratación: objetivo de orina clara, 2–2,5 litros al día.
- Reducir sodio: máximo 2 g de sal por día.
- Moderar proteínas animales: exceso aumenta el calcio y ácido úrico en orina.
- Calcio alimentario adecuado: no restringir calcio de los alimentos (ayuda a unir oxalato en intestino).
- Análisis del cálculo: determina la composición y guía la prevención específica.
- Metabólico completo: en recidivantes, se estudia calcio en orina 24 h, ácido úrico, oxalato, citrato y pH.
¿Tenés dolor de riñón, sangre en la orina o sospechás un cálculo renal?
Turno en IMGO Turno en Sanatorio Allende¿Cuándo consultar con un urólogo?
Ante cualquier episodio de cólico nefrítico, hematuria o dolor lumbar intenso, es necesaria una evaluación urológica. Incluso después de un episodio leve, conviene hacerse un control para descartar cálculos residuales, obstrucción o infección. Si ya tuviste un cálculo, un urólogo puede orientarte en la prevención de recurrencias con estudios metabólicos específicos.